Columnas

El yo, la rapidez, la memoria y la música

04/10/2015

 

 

Foto: Luis Eduardo Noriega.

Foto: Luis Eduardo Noriega.

 

Hay quienes escriben rápido y hay quienes escriben muy despacio; algunos escriben con música de fondo y les estorba el silencio; otros hay que no soportan el ruido, pero también hay escritores a quienes no los afecta ningún ruido; hay gente con una memoria extraordinaria, incluso para los nombres, y otros que viven y olvidan, como si su cerebro funcionara, pero sin grabar casi nada. Hay escritores egocéntricos, que escriben siempre en primera persona, y otros para los cuales la primera persona, el pronombre “yo”, es repelente.

¿De cuáles escritores es usted, de los lentos o de los rápidos? Ella contesta: “escribo despacio, muy despacio, y envidio mucho a los que pueden escribir rápido. Al principio pensaba que era falta de experiencia, que con el tiempo escribiría cada vez con más rapidez. Pero no, después de 50 años escribiendo, escribo tan despacio como la primera vez.”

¿Usted escribe con música? Ella dice: “Escribo sin música el primer borrador; cuando ya sé exactamente lo que quiero decir, entonces ya puedo permitirme la música. Siempre es música clásica, no porque no me guste la otra, sino porque la clásica me gusta más.” ¿Y le gusta comer con música? Ella contesta: “No, la música me distrae para comer. No entiendo cómo puede la gente comer bien en los sitios con música. Tampoco se puede hablar.” ¿Y el ruido, puede escribir con ruido? Ella contesta como hacen en portugués, que en vez de decir sí o no, usan el verbo de la pregunta: “Puedo.”

Ella no se siente una protagonista ni una heroína. No le parece que su papel en la vida sea ser importante. No le gustan los homenajes; se va temprano de las fiestas; no le gustan los premios. Es genuinamente discreta, genuinamente modesta. No es una falsa modesta, como tantos. Sabe lo que vale y no necesita que nadie se lo confirme. No está interesada en sí misma: se interesa por las cosas, por el mundo, por las personas. Tal vez por eso nunca ha escrito en primera persona. ¿Nunca ha usado el yo? Contesta: “Nunca.” Piensa un momento y aclara: “Bueno, una sola vez, para hablar de la muerte de un amigo.” ¿Cómo se llamaba el amigo? La cara de ella se tensiona. “Es raro, no me acuerdo.” Pocos segundos después recuerda el nombre y lo dice. No es necesario apuntarlo, los nombres se olvidan.

¿La preocupa la memoria? Ella contesta: “Nunca he tenido buena memoria. Alguna vez me preocupé; ahora no me preocupa.” Alguien que escribe rápido, que no soporta la música para escribir, piensa en su mala memoria, y en la mala memoria de ella se consuela. Si ella puede escribir como escribe, y ser como es, con tan mala memoria, hay esperanza para los desmemoriados.

Ella se llama Dorrit Harazim y acaba de ganar el Premio García Márquez a la excelencia periodística, el más alto galardón que otorga cada año la Fundación Nuevo Periodismo. Dorrit Harazim lo recibió discreta y modestamente en Medellín, sin hacer aspavientos, sin sentirse una heroína, casi extrañada de tener que estar en esa situación. Es brasileña, pero nació en Serbia; en su casa se hablaba alemán; creció en Sao Paolo. Estudió lingüística en Heidelberg, pero luego, casi por casualidad, empezó a escribir notas periodísticas para L’Express, en París, en francés. Volvió a Brasil por una mala experiencia y empezó a hacer reportajes para una famosa revista recién fundada, Veja. Después ella misma fundaría otra, con amigos, Piauí. En Brasil dicen que escribe el portugués más hermoso, más gracioso, más limpio, más irónico.

Y nunca usa el primer pronombre del singular. No dice nunca “yo”. Alguien que escribe casi siempre en primera persona, y sin música, y con ruido, alguien que escribe rápido, ha escrito despacio los párrafos anteriores para probarse que se puede muy bien escribir de otros sin decir nunca “yo”. Y recordar palabras ajenas, con su mala memoria. Ojalá todos los periodistas siguieran las lecciones de discreción de una gran reportera y una gran persona: Dorrit Harazim.

 

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  • mcjaramillo 04/10/2015 at 7:06 pm

    Sí, ojalá.

  • Isabel Moreno 16/10/2015 at 2:38 am

    Que belleza….

  • Mayerlys Ochoa Tovar 19/12/2015 at 4:32 am

    Admiración total