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El olvido que seremos

Posted by on Sep 22, 2012 in Libros | 26 comments

Por Juan Cruz

Texto publicado originalmente aquí

 

“Somos el olvido que seremos”. Ese verso, que él creyó que es de Jorge Luis Borges, y muy probablemente lo sea, es el arranque del último libro de Héctor Abad Faciolince, escritor colombiano que ahora vive en Berlín por una temporada que se le acaba. El libro se titula El olvido que seremos y es una de las grandes obras que he leído en los últimos años. Escritor sabio, capaz del ritmo en una prosa que está repleta del sentimiento de la autobiografía, Héctor describe la historia de su padre, que fue asesinado en 1987 por los paramilitares colombianos. Ese sentimiento autobiográfico, que a veces paraliza, alcanza en la prosa de Héctor los niveles de la confesión y de la poesía, junto con una rapidez literaria que le da una enorme altura; jamás cae en la autocomplacencia del dolor, y se permite incluso el humor, el buen humor que debió haber en su familia incluso en los tiempos oscuros.

Ese libro me golpeó muy fuerte; Héctor siempre ha sido para mi uno de esos grandes escritores colombianos que parecen tener dentro de sí como el motor de la prosa combinada con la música y con la poesía. De la estirpe de Fernando Vallejo y de Gabriel García Márquez, y de William Ospina, es capaz de grandes hazañas narrativas incluso en los textos más urgentes, en la prosa periodística.

Me escribió en julio, en medio de uno de los meses más terribles de mi vida reciente, y no le respondí, aunque en mi alma me hice eco de su carta. El otro día, mientras hablaba con la persona con la que almorcé y luego me dijo que yo no aparentaba la edad que tenía, recordé que debía llamarle en algún momento. Y apunté su nombre como una de las tareas que debía cumplir ayer mismo. Por la tarde, mientras trataba de leer los mensajes del blog, en medio de dos adolescentes que chateaban en un ciber que se llama Planet fun, aquí, en San Sebastián de La Gomera, sonó el móvil, apareció un número desconocido y era Héctor. Maravillado por la sopresa, salí a la calle, dejé el correo y le conté la estupenda coincidencia. Intercambiamos impresiones, él me pidió algo que puse en marcha y yo le prometí un envío que esta misma mañana mi amiga Natalia me está haciendo el favor de cumplimentar.

Estas coincidencias, decía Héctor, sólo indican que estamos en el camino de las personas que queremos, y que el recuerdo es tan fuerte que a veces se verifica en llamadas que han sido preparadas o deparadas por un destino que alguien maneja desde algún lugar que uno sólo podría identificar con la palabra memoria o con la palabra poesía, que más o menos vienen a ser lo mismo.

Ah, y en cuanto a los versos cuya autoría ha despertado una polémica en Colombia. Seguro que alguno de nuestros bloggers tiene una clave. ¿”Somos el olvido que seremos” es un verso de Borges o no? Seguro que aquí hay una respuesta para Héctor.

 

 

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26 Comments

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  1. Camila

    Muy conmovedor. Después de leerlo puedo decir que tengo gran admiración por el Doctor Hector Abad Gomez , por su vida y su trabajo humanitario y el amor y pasión por todo lo que hacia.
    Es lo primero que leo de Hector Abad Faciolince y me encantó. Su forma de escribir es bastante encarretadora. :)

  2. Giovanny Antonio Muñoz Ortega

    GRACIAS POR NO PERMITIRME OLVIDAR

    Hay historias que te hacen llorar. Hay películas que te hacen llorar. Hay situaciones en tu vida que te hacen llorar, pero, para que un libro te haga llorar es algo muy particular y especial.

    EL OLVIDO QUE SEREMOS escrito por Héctor Abad Faciolince, no es novela, no es ficción, es una autobiografía que narra su vida, sus historias, su vivencias en torno a su familia, desde sus ancestros hasta su círculo familiar: madre, padre y hermanas. El olvido que seremos con el paso del tiempo, unos llegan a este mundo, otros partiremos, y ese legado e historia que dejaremos a partir de lo que seamos y hagamos, el tiempo tristemente se encargará de borrarlo.

    Hace 20 años fue el fatídico, vil y cobarde asesinato de Héctor Abad Gómez (Padre), un personaje y opositor en el ámbito político, un revolucionario por las causas justas, un soñador, un idealista, un guerrero por lo social que lo llevo a emprende una batalla contra una sociedad burguesa que busca intereses particulares, una clase política corroída y carcomida por la corrupción.

    Muchos no lo conocimos, y después de leer esta gran obra puedo decir que es mi héroe, pues, en él veo personificado a mi padre. Él es mi héroe, porque era un doliente social que buscaba una solución para todos aquellos menos favorecidos. Él es mi héroe, porque nos enseñó que uno vale no por lo que tiene sino por lo que uno es como persona “… el hijo, el hermano, el pariente, el amigo, el humanista que entiende a los demás y que no aspira a ser entendido. Qué más da lo que crean de ti, qué más da el oropel, para los que sabemos quién eres tú”.

    Gracias Héctor Abad Faciolince, por compartirnos lo más íntimo de su familia, sus alegrías, temores y tristezas. Gracias por traer del olvido a ese gran hombre que fue su padre, para que sepamos cuál fue su obra y se inmortalice en la actual sociedad.

    “Ya somos el olvido que seremos.
    El polvo elemental que nos ignora
    y que fue el rojo Adán y que es ahora
    todos los hombres y los que seremos.
    Ya somos en la tumba las dos fechas
    del principio y el fin, la caja,
    la obscena corrupción y la mortaja,
    los ritos de la muerte y las endechas.
    No soy el insensato que se aferra
    al mágico sonido de su nombre;
    pienso con esperanza en aquel hombre
    que no sabrá quien fui sobre la tierra.
    Bajo el indiferente azul del cielo,
    esta meditación es un consuelo.”

    Borges

  3. Camilo Bohórquez

    Carta a Héctor Abad hijo,

    No conocí a tu padre Héctor, pero me siento complacido al haber leído El Olvido que Seremos pues una parte de mí se conmovió al saber que ha existido un padre tan bueno y tan dedicado a su labor no solo como profesional dedicado a lo social sino como el padre de esos hijos tan amados. Pues ya sabemos que hay grandes profesionales pero pocos padres dignos de grandeza; El tuyo fue un héroe no solo por lo que hizo en Medellín sino también por el conocimiento y profundo amor que dejó en su familia especialmente en usted.
    Gracias por compartir su historia que más que trágica me es conmovedora y tan llena de amor como un cuento no cualquiera de romance profundo y amor dedicado. Las circunstancias no fueron las mejores pero sinceramente le digo que nunca me alegra profundamente que haya existido una persona como el Señor Héctor abad Gómez en Medellín y que le haya dejado un legado tan lleno de contenido amoroso y resaltado conocimiento a sus hijos.
    Yo no tuve padre pero mi madre y abuela hicieron una labor paterna excepcional, a tal punto que no se preocupaban de lo que podía llegar a ser sino simplemente que fuera en verdad su hijo y su nieto complacido por vivir, no una vida de lujos pues no supe nunca de ellos y no me hicieron mucha falta si no una vida de amor, de bondad y de puro compromiso hacia lo correcto.
    No me queda más que felicitarlo por esa hermosa historia que le dio la vida y que usted supo explicar de la mejor manera, pues el hecho de tener una historia tan conmovedora sobre el padre líder, héroe y sobre todo valiente a la hora de entregarle amor a sus hijos y esposa lo hacen digno de mi admiración y blanco de mis profundos celos, no venenosos, nunca! si no simplemente eso que llaman envidia de la buena por haber tenido ese papá que me faltó y que me hubiera bastado con tener un padre con la mitad del cariño que tenía el suyo. Pero no me quejo pues en mi abuela y mi madre encontré tal cariño y amor que me hacen sentirme plenamente realizado a mi corta edad y faltando ya mi abuela puedo decir que ya sé que quiero y creo comparto con usted: Tener siempre el mejor recuerdo de esos seres amados que me hicieron lo que soy y lucharon por mi pleno bienestar.

    Mis gratos saludos.
    Johan Camilo Bohórquez.

  4. julieta angel saldarriaga

    Hoy domingo 28 de abril, termino de leer el libro y, en medio de lagrimas vuelvo a iniciar la lectura pues no quiero olvidar lo que he leido y ha conmovido mi corazòn. Que escritura, que lenguaje, que forma de describir a ese padre, la familia y situaciòn politica, poniendo al lector en una situaciòn en la que no se puede ser indiferente y nos hace sentir valientes para hablar con responsabilidad social, ojalà en cada uno de los lugares en que actuamos.

    No habìa leido una descripciòn masculina del hacer paternal, con esa convicciòn que el amor y convicciòn social es el mejor legado que a un hijo se le debe dejar para la vida.

    Con respeto te comparto, este escrito, porque tu libro asì lo expresa, que en el camino de la vida hay hombres que logran hacer de la justicia, solidaridad y amor por el otro el camino de transformaciòn social

    Compañeros de la cotidianidad
    Hombres con manos solidarias dispuestos a comprender y escuchar estas voces femeninas. Capaces de extender sus manos para ofrecer seguridad y tranquilidad en el cansancio cotidiano. Hombres que en sus certezas aceptan no saberlo todo y están convencidos que el cambio tiene la fuerza de lo femenino y lo masculino.

    Hombres formadores de las nuevas generaciones sin diferencias de género, en un actuar respetuoso y reconocedor de ese poder conjunto para la formación del ser social a quienes el mundo les pertenecerá por igual, pues son hombres convencidos de ese “No Más” a la discriminación, violencia, exclusión, humillación y violación de derechos de la mujer.

    Hombres cuyo don de la palabra les permite expresar con humildad el valor de lo femenino en sus vidas afectivas y laborales. Hombres cuya complicidad cotidiana enmarcan las conversaciones con gestos de ternura y humor llenando de sentido y alegría el camino que día a día construimos juntos.

    Ustedes queridos compañeros son esos Hombres con quienes nos gusta encontrarnos para cambiar el curso de los acontecimientos.

    Julieta Angel Saldarriaga

  5. juan manuel vanegas

    todos tienen un referente y no quiere decir que escribir un fragmento de una poesía ajena sea un plagio. es un pequeño tributo a las bellas palabras y letras de alguien. todos hemos visto nuestra vida en un poema. es muy sencillo la poesía no se puede mixtificar. como dijeron por ahí. (nada es bueno ni malo. simplemente es) así es la poesía. simple mente es. la poesía es intrínseca de la situación y punto. no basta con la lectura. es necesario vivir.
    y pues el olvido que seremos es una gran historia. pero a hector le digo que su padre no ha muerto. pues la verdadera muerte es el olvido. y mientras el escriba y haya lectores que seguirán multiplicándose eso no pasara. gracias por esas historias.

  6. Catalina Méndez Escobar

    De un tiempo para acá me obsesione por leer este libro, cuando empece a hacerlo hace mas o menos unos 15 días entendí mi obsesión, que buen libro, aún no lo termino y es el único de el doctor Héctor que he leído pero mi admiración crece con cada pagina. Me encanta y me declaro admiradora del doctor Héctor. Muchas gracias por alimentar mi amor por la lectura

  7. Luis

    De verdad por algunos paradigmas familiares, sociales y míos propios he estigmatizado al pueblo antioqueño, no olvidaré mi lectura durante la adolescencia en medio de Bombas del Cartel de Medellín de las “Memorias sobre el cultivo del maíz en Antioquia”. Sin embargo, a partir precisamente de la Lectura de “El Olvido que seremos” He cambiado drasticamente mi visión del pueblo Antioqueño, porque el regalo que le han hecho al país con la presencia y obra de Hombres Como el Doctor Abad, Como Hector, Piedad y muchos otros antioqueños que conocen y respetan el valor de la vida sé que en esa región pujante hay Muchas personas que de verdad valen la pena, y ellos si son realmente “Colombianos Ilustres”

  8. Luis Hernando Ortega

    Que amena lectura. Si el mundo contara con más personas con las cualidades personales y profesionales como las de Hector Abad Gómez tendríamos un mundo muchísimo mejor. Que ejemplo de vida, ejemplo que ojalá pudiéramos muchos seguir. fue y será por siempre un ser maravilloso , fuente absoluta de inspiración. Recuerdo estando en la universidad una manifestación por su muerte, pero la verdad nunca me imagine su grandeza. Ya en mis conversaciones he tenido que hablar de tan especial ser

  9. MAGDA CECILIA VELEZ

    Maravilloso, comencé a leer las columnas del Espectador de Héctor Abad Faciolince, por ser el hijo del Dr. Abad, que no conocí, pero de quien quería saber más, cuando supe del libro y que el personaje principal era él, de inmediato me interese en El Olvido que Seremos.

    Mi hermano estudiante de Medicina de la de Antioquia y luego especializado en Salud Pública, fue uno de esos estudiante de los cuales cuenta el libro fueron protegidos por el Dr. Abad, no con dinero, creo yo, pero si con la solución de una arbitrariedad de la justicia Colombiana.

    Mi hermano me conto, en son de secreto y con gran admiración y agradecimiento lo que su profesor el Dr. Abad había hecho por él, que la verdad yo no sabía quién era, pero que a partir de ese momento quedo en mi mente, porque él era el héroe que salvo a mi hermano de una gran injusticia.

    Yo quiero agradecer a Héctor Abad Faciolince, por compartir todas estas historias, de un súper papa y su hijo, sin pensarlo ni buscarlo, resulta que me identifique con los personajes del libro, yo soy única mujer entre cinco hombres y también fui la adoración de un súper papá.

  10. Alejandra

    Soy egresada de la Universidad de Antioquia, mas exactamente de la facultad de Salud Publica y fue sólo unos meses mas tarde de mi graduación que conocí a Héctor Abad Faciolince, no en persona claro esta, fue a través de este conmovedor libro que me transporto a momentos de intensa felicidad, me sentí feliz de saber que existió un hombre tan espectacular como Héctor Abad Gomez, el cual gracias a esta agradable lectura es ahora para mi un héroe, un ídolo, un ejemplo a seguir… pero también despertó en mi una profunda tristeza, por los trágicos hechos que en el libro se narran… una sensación de incapacidad, pero a la vez me lleno de fuerzas para creer que el legado de este gran hombre a quedado en mi ser y que estoy dispuesta a ejercer mi profesión con amor y con honor a la memoria del Doctor Héctor, su familia, las personas que ayudo… y que diga: “pienso con esperanza en aquel hombre (en este caso mujer) que no sabrá quien fui sobre la tierra”.

  11. Liliana

    Gracias por compartir estos recuerdos tan personales al lado de tu padre. Aunque por momentos resultan dolorosos, también resultan muy inspiradores. A través de tus letras has logrado un gran homenaje, absolutamente cercano e íntimo y a la vez continuas parte de la gran labor que realizó él… la de despertar conciencias.

    Por mi parte, después de haber leído este libro… Héctor Abad Gómez no será olvidado.

    Un afectuso saludo y mi completa admiración.
    Liliana.

  12. Constanza Pieschacón

    Hector: En este instante acabo de leer tu maravillosa obra “El olvido que seremos” y realmente quede muy pero muy impactada. No se describir con exactitud lo que más me gusto si el padre o el pensador, creo que ambos. Considero el libro como un manual para Padres y madres, pues allí se relata con total claridad el papel que debemos desempeñar en la vida de nuestros hijos. En la carta que te envió cuando estabas en Italia, se revela la verdadera esencia de lo que debe significar la paternidad/maternidad. Se que perdiste a un grandioso ser humano, pero nosotros tus lectores ganamos una experiencia de vida maravillosa, que llena nuestras vidas de grandes enseñanzas y nos permite reflexionar sobre nuestra cotidiana actitud frente a los seres más hermosos: nuestros hijos. Por supuesto, que el libro también describe al líder, al humanista, al justo, al hombre para quien tenia más valor la vida que el dinero, al socialista por convicción, hechos estos que también merecen de mi más grande aplauso y mi homenaje, el cual consistira en difundir el libro en todos aquellos momentos en que sea posible. Te aseguro que ni tú, ni tú lindisima familia, ni por supuesto tú padre,serán olvidados. Gracias muchas gracias por existir..

  13. Paulo Junior Castillo

    Señor Hector Abad Faciolince cordial saludo

    Cuando terminé de leer El olvido que seremos, la alegría se apoderó de mí, gracias a su don de compartir lo vivido, simplemente al pensador, al autor y a su padre No serán parte de mi olvido¨.

    Cada suceso narrado me llevó a disfrutar de Langosta.

  14. Rafael Ruiz (Tokio)

    Vivo ya bastante tiempo en este rincón del Asia–en Japón— me llamo Rafael Ruiz de Bogotá..linguista y educador en varias universidades. no sólo de nuestro bello idioma– cercano linguisticamente y paradójicamente a los japoneses,sino de la cultura que nos integra a 21 países hispanos por el mundo…Conocí personalmente a nuestro legado literario Gabriel García Márquez en 1987 y unos años antes al gigante Jorge Luis Borges en 1984, personalidades que me llamaron la atención por su influencia en el mundo y su calidez humana…Era una oportunidad en mi trabajo de divulgar a través de una famosa revista PHP..la cultura de Japón hacia nuestra latinoamérica y de nuestra cultura a este Extremo Oriente..En otro país del Asia (Tailandia) y en una famosa Universidad ligada a la prestigiosa de Tokio donde estoy ahora (Waseda) tuve oportunidad d ingtercambio en un curso Seminario de literatura latinoamerica.. el grupo global de “Realismo Mágico” cuyo precursor fue Gabriel García Márquez desde su obra “La Hojarasca” y su clímax y Nobel “Cien Años de Soledad”..al volver justo el 8 de abril..me sorprendió su muerte el 12…….En un Centro Cultural famoso en Tokio (Asahi Culture Center) me pidieron este verano un mini-curso de literatura…para un grupo de aficionados a la literatura hispanoamericana..y mi sorpresa fue que los mismos estudiantes ya habían leído el Libro “El olvido que seremos” de Héctor Abad y lo admiraban por su realismo y sinceridad aparte del lenguaje literario,así que me puse a leerlo y estando desde antes de la década del 80..recuerdo lo duro que nos tocó vivir a los colombianos en ese momento por las imágenes crudas de nuestro país…Deseo desde aquí un gran éxito en toda la misión no sólo linguística de Héctor Abad como trabajo sino su misión de ser embajador de nuestro país transformándose, ya a través de su obra..semilla que expandida hará crecer un árbol de comprensión y mensaje para evitar que la maldad no llega a tocar la felicidad de las pdersonas y el tesoro de las familias.

  15. Gaby Vallejo Canedo

    Héctor:
    Si las lágrimas pueden ser un tributo a la intensa biografía de tu padre y la frágil presencia de tu hermana, te las envío un pequeño cofre cariño y respeto Nunca leí antes nada tan sencillo y tal duro de aguantar al mismo tiempo.

  16. Amalia Diaz

    Hola Héctor, anoche terminé el libro.
    Por este lado has cumplido con tu propósito de postergar el olvido.
    Un abrazo.

    • Rafael Ruiz (Tokio)

      De hecho la inspiración de nuestro compatriota Héctor Abad a quien envío un caluroso saludo desde esta cultura de Japón y pronto justo a compartir con los japoneses en un seminario sobre su obra como colombiano también que soy y educador en las Universidades de Japón..Los versos son del “Epitafio” de Jorge Luis Borges..a quien apreciaba el padre del escritor y a quien en mi vida y trabajo pude conocer personalmente en 1984 en Tokio…Espero que además de ser traducido a este idioma japonés..tenga más expansión en el mundo por la rofunda experiencia familiar y literaria que encierra…(Rafael Ruiz..educador colombiano en Japón)

  17. Lydia suarez

    Hector
    Your rendering of your father’s story is unforgettable. It will be tied with my own memories of my own beloved father. As you comment in your closing remarks we wil postpone the oblivion for a little longer.

  18. Harry Neijssen

    Dear mister Hector Abad,
    Thank you for your story that thouched me deeply. It gived me the possbility to feel the love for your father, your sister and the people of Colombia .

  19. lidys

    Luego de algunas sonrisas y muchas lagrimas (Debo confesar) he terminado de leer su bella obra, un gran tributo a su padre y del cual como colombiana me siento orgullosa. Quiero agradecerle por permitirme entrar a su intimidad y la de su familia a través de cada palabra, de verdad, cada vez que leía, me sentía ahí a su lado viviendo yo misma cada situación.
    Lo felicito por el Padre que la vida le dio y como decía un lector lineas mas arriba, este libro debería ser un manual para padres y madres.
    Un abrazo y mucho éxito en su vida.

  20. mar ruiz

    He leido el libro y me ha emocionado y conmovido, gracias hector por haberlo escrito, de todo corazon, y pienso tambien qe deberia ser un manual para padres y madres, un gran abrazo desde Barcelona,

  21. maria claudia

    Mi hijo y yo hemos leído ese hermoso libro y a los dos nos hizo sonreir y llorar, que bonita persona era el Dr Hector Abad Gomez. Leí varias veces la carta que le envió y cada vez que lo hacía me arrancaba lagrimas, ojala muchos padres y madres en el mundo, pensaran de esa forma y amaran así a sus hijos. Con gusto volveré a leerlo. Felicitaciones.

  22. Sandra

    He leído todos los comentarios y tengo muy poco para añadir. Mi impresiono tanto este libró no sólo por el amor de un padre y líder tan increíble pero por enseñarme tanta historia de Colombia. No olvidare. Gracias por compartir esta historia.

  23. consuelo

    inigualable el libro en narrativa. sensibilidad y decoro. ojalá que todos los políticos de Colombia lo leyeran y pusieran su empeño en imitar a tan grandioso personaje como el Dr. Héctor Abad Gómez, fiel a sus principios y limpio de corazón. Gracias por deleitarnos con tus vivencias lindas y a la vez dolorosas.

  24. Andrés Horno

    Acabo de terminar su libro por recomendación de mi suegro y, como padre que soy, e hijo que fui estoy hondamente conmovido por su sincero, sereno y tan necesario relato. Haré por difundirlo para contribuir a perpetuar la memoria de su padre, y por intentar aplicar, aunque sólo sea una parte de las muchas enseñanzas que de él he sacado, para beneficio de mis hijos. Si el día de mañana son capaces de hablar de mí en términos remotamente parecidos, habrá valido la pena.

    Reciba Vd. mi más sentido agradecimiento y el reconocimiento por esta obra que debería formar parte de esas pocas que nos hacen leer para vivir en vez de vivir para leer.

    Atentamente,

    Andrés Horno

  25. Evenly Herrera

    Si valió la pena que escribiera esta historia, me reí mucho pensando en que me encantaría tener un esposo como tu papá, y valore tanto a los mis padre también en cada linea. Llore por en la parte en la que cuentas el asesinato, pero me sentí dolor y tristeza la injusticia., Y al igual que tu padre amo la belleza. Gracias

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