Columnas

El glorioso Partido Liberal

03/05/2015

 

banquete

1899. Liberales y conservadores preparándose para el banquete de la guerra. Imagen tomada de aquí: http://www.banrepcultural.org/node/32334

Recuerdo que mi querido amigo Alberto Aguirre solía recitar los mismos versos cojos (atribuidos a Cuchuco, un poeta popular santafereño) cada vez que despotricábamos de lo bajo que había caído el partido de Uribe Uribe, de López Pumarejo y de Lleras Restrepo: “De luto está la liberal bandera / porque se ha muerto el general Herrera, / y como si esto no fuera bastante / está muy grave el general Bustamante.”

Benjamín Herrera y Pablo Emilio Bustamante, habían sido héroes de la Guerra de los Mil Días, en el bando de Uribe Uribe. Y la liberal bandera volvía a estar de luto cuando un criminal como Pablo Escobar llegaba al Congreso amparado por ese partido, o cuando un supuesto liberal emitía un reaccionario “estatuto de seguridad”, o cuando la mafia pagaba una campaña, o cuando supuestos liberales votaban para elegir o reelegir a un procurador antisemita y fanático religioso.

En estos días volví a recitar esos viejos versitos al ver una foto publicada por la revista Semana. En ella se ve, demacrado y ausente, a alguien que uno consideraba de verdad liberal, Horacio Serpa, y a su diestra, avalado por el partido, a uno de los políticos más cuestionados de Medellín y Antioquia, el sinuoso Luis Pérez, de tan ingrata memoria, íntimo aliado de otro de sus amigotes “liberales”, el condenado por corrupto y por la masacre de Segovia, César Pérez García. A la siniestra de Serpa, luego, dos personas que uno nunca se imaginaría ver en tan mala compañía: Luis Prieto y Sofía Gaviria, ambos, podría decirse, como en una ranchera mexicana, “arrastrando la cobija y ensuciando el apellido.”

Hace cuatro años, cuando el hermano de la congresista Gaviria, Aníbal, fue elegido alcalde de Medellín, su contrincante Luis Pérez lo acusaba de ser hijo de un paramilitar, y luego de haber llegado a la alcaldía fraudulentamente. Y ahora van de gancho. Más que de luto la liberal bandera, ahora se pudre de suciedad. En la misma foto, como apoyándolos con sus brazos cruzados, la también senadora Viviane Morales, que recientemente ha demostrado más su talante de predicadora religiosa que de liberal, al oponerse con vehemencia a los derechos de las parejas gais.

Otro de mis amigos, Carlos Gaviria, tuvo su último sinsabor y su última desilusión jurídica al tener que entrar a polemizar con la senadora Morales para defender principios claramente liberales que esta supuesta liberal ignoraba.

Todo esto me recuerda que tanto Alberto Aguirre como Carlos Gaviria, y yo mismo, estábamos destinados a ser liberales, por convicciones y tradición familiar. El padre de Aguirre, Pedro Claver, había sido congresista, gran orador y también Gobernador de Antioquia por el liberalismo. Carlos Gaviria siempre decía que él era demasiado liberal como para poder sentirse cómodo en el muy retrógado Partido Liberal Colombiano, y yo me doy cuenta de que jamás podría sentirme cercano al partido de mi padre, cuando le da pleno apoyo a un personaje como Luis Pérez. Perdonen la expresión, pero estas cosas dan ganas de vomitar, y no en sentido figurado.

Quienes creemos que los principios liberales son los menos dañinos que se han inventado en la teoría política, porque defienden las libertades fundamentales de creencia, religión y empresa, porque predican la separación de poderes, los derechos humanos y protegen a las minorías, no podemos estar afiliados a un partido indigno de llamarse así, porque una y otra vez se ha aliado con lo más tenebroso que ha producido esta sociedad.

Tras acusar a Luis Pérez de estar aliado con los sectores más sórdidos de Antioquia, Alonso Salazar fue destituido por el Procurador Ordóñez. Si Salazar no se hubiera jugado el pellejo con estas denuncias, Pérez -tal vez- habría ganado la alcaldía para hacer sus proyectos faraónicos de enormes contratos. Hoy el glorioso Partido Liberal, vuelve a demostrar que, con tal de ganar, es capaz de aliarse con quienes representan todo lo contrario a los valores de la justicia y de la libertad.

 

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  • Ana María 18/05/2015 at 4:51 am

    Yo no critico que un liberal y un conservador salgan en la misma foto o que asistan a un mimo evento, es más, hasta podrían trabajar juntos si ese proyecto de verdad es en pro de la comunidad y no busca intereses particulares. A mi lo que me duele es que nuestra clase dirigente haya perdido el criterio, la dignidad, el honor, que vendan sus principios y sus ideales por un hambre desmedida de poder, de reconocimiento y de dinero. Que ya no busquen defender sus ideas y planes sino llenar sus bolsillos y volverse famosos.